Déjate seducir por la propuesta de hoy: haremos una tarta de lo más sencillo de preparar y que sin duda será un clásico en tu cocina cuando tengas invitados porque hará las delicias de adultos y niños por igual.

Hablamos de la Tarta Guiness, o mejor dicho, de la versión simplificada de la Chocolate Guiness Cake de la cocinera Nigella Lawson, que no sabe en absoluto a cerveza, pero cuya textura resulta densa y jugosa, y con un frosting tan suave y ligero que hará esta tarta inolvidable. ¡Creédme y probad a hacerla vosotros mismos!

Ingredientes

Usaremos un molde redondo de  26 cm:

Para el bizcocho:

  • 250 gr de harina de repostería sin levadura (tranquilos, también vale la harina normal)
  • 2 cucharaditas y media de bicarbonato
  • 75 gr de cacao en polvo sin azúcar
  • 400 gr de azúcar
  •  250 ml de cerveza negra Guinness
  • 250 ml de mantequilla a temperatura ambiente
  • 140 ml de nata liquida para montar
  • 2 huevos grandes
  • 1 cucharadita de aroma o de extracto de vainilla

Para el frosting:

  • 300 gr queso en crema tipo Philadelfia
  • 150 gr de azúcar glass
  • 350 ml nata líquida para montar (muy fría)

Preparación del Bizcocho:

En un bol mezclamos los ingredientes secos (harina, bicarbonato, cacao y azúcar) y reservamos.

En un cazo ponemos la cerveza a calentar y añadimos la mantequilla en trozos hasta que se deshaga; antes de que se ponga a hervir quitamos la cacerola del fuego.

En otro bol o en el procesador de alimentos mezclamos la nata líquida, los huevos y la vainilla hasta obtener una mezcla uniforme, a la cual vamos a incorporar la cerveza previamente calentada con la mantequilla.Seguimos mezclando y pasamos a añadir los elementos secos poco a la vez.

Cuando todo está bien integrado, lo trasferimos a un molde previamente untado con mantequilla y un poco de harina. Yo suelo poner también papel para hornear en el fondo del molde para que sea todavía más sencillo desmoldar la tarta.

La masa será bastante más liquida respeto a un bizcocho normal: ¡de allí viene la lujuria de esta tarta! Tendrá una textura envolvente única.

El molde aconsejado para esta tarta es de mínimo 26 cm ya que no podemos rellenarlo más de 2/3 del mismo porque nos arriesgaríamos a que la masa saliera durante la cocción.

Horneamos a 180º  C (con el horno previamente calentado) durante 50 minutos aproximadamente o hasta que al pincharla con un palillo éste salga limpio.

Dejamos enfriar y antes de poner el frosting damos la vuelta a la tarta así estará simplemente perfecta y lisa.

Preparando el frosting:

Con la ayuda de una batidora montamos la nata muy fría y reservamos.

Volvemos a usar la batidora para mezclar el queso de untar y el azúcar glas.

Incorporamos la nata con una espátula con movimientos envolventes, desde abajo hacia arriba, para que no se desmonte: ¡la cobertura irresistiblemente suave ya está lista! Sólo hace falta extenderla o dejarla caer sobre la tarta y tu postre está listo.

Disfruta de esta deliciosa tarta, es una receta de Sandra M.